domingo, 24 de noviembre de 2013

Esperanza y calidad de vida

Somos sin duda una del las especies más longevas que habita la tierra, evolutivamente estamos diseñados para sobrevivir y perpetrar la especie, y las enfermedades son el riesgo que hemos de pagar por vivir tantos años. Se estima que el homosapiens puede llegar a una edad de 100+15 años aproximadamente, supeditado claro está a factores genéticos, estilo de vida, hábitat…

Estudios radioisotópicos muestran que el 98% de los átomos que componen nuestro cuerpo dentro de un año no estarán ahí. El cuerpo va remplazando los diversos tipos de proteínas que forman nuestros genes por otras nuevas constantemente.

Se dice que la esperanza de vida ha aumentado mucho en los últimos años gracias a las mejoras en medicina moderna . ¿De verdad a aumentado tanto? Y de ser así.¿No existen otros factores que hayan influido más?
Es verdad que  la medicina ha contribuido en el descenso de la mortalidad infantil pero factores como mejoras en higiene, potabilización del agua, y sobre todo el hecho de que hayamos pasado un gran periodo de tiempo sin ninguna guerra importante tienen gran parte de culpa. Si te paras a pensar, cuando se crea un conflicto armado ¿que edad tienen las personas que reclutan? Pues son jóvenes la inmensa mayoría, lo que provoca que si fallece un alto número de estos cae estrepitosamente la esperanza de vida.
Se ha estado jugando con estos datos para hacernos creer que realmente si a aumentado mucho la esperanza de vida, cuando no es del todo cierto.
Por otro lado es posible que existan muchos ancianos  a día de hoy que estén en torno a los 90 años de edad pero… ¿Cuantos gozan de buena salud? ¿Cuantas pastillas toman al día? Parkinson, Alzheimer, demencia… ¿Es eso calidad de vida? ¿Es la vejez que deseas tener?

Por poner un ejemplo, hace 70  años aproximadamente, el señor Pepe moría  a las 82 años. Pero...¿Como estaba?  No tomaba medicación, no tenía enfermedad neurodegenerativa alguna y seguramente dos o tres días antes de morir estuvo plantando lechugas en su huerta.



Hay factores como la genética en los que no podemos influir, y otros como el hábitat ( es decir el lugar donde vimos) que aunque podemos, muchas veces se torna difícil por motivos familiares, trabajo… Pero existen otros factores como la alimentación y el estilo de vida en los que si podemos y debemos influir para mejorara nuestra calidad de vida.


Un abrazo

Fco. A. Legaspi



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